Bioseguridad y eficiencia en Medicina Nuclear: ¿Por qué los hospitales eligen la presión negativa en zonas de Radiología?

Las zonas de Radiología y Medicina Nuclear plantean uno de los mayores retos de saneamiento dentro de la arquitectura hospitalaria moderna. En estas áreas críticas —conocidas técnicamente como “Zonas Calientes”— los pacientes tratados o diagnosticados mediante radiofármacos generan aguas residuales con contenido isotópico que no pueden evacuarse directamente a la red municipal.

Por este motivo, las aguas procedentes de inodoros y áreas clínicas deben conducirse a tanques de retención y decaimiento isotópico hasta que la actividad radiológica descienda a niveles legalmente permitidos. El gran desafío para hospitales e ingenierías es que el elevado consumo de agua de los sistemas convencionales obliga a dimensionar depósitos de gran volumen, ocupando valiosos espacios técnicos y aumentando significativamente los costes de explotación.

En este contexto, la tecnología de saneamiento por presión negativa de Sewervac se posiciona como una solución especialmente eficiente para proyectos hospitalarios de nueva construcción y rehabilitación.

Optimización del volumen de almacenamiento

Uno de los principales beneficios del sistema es la drástica reducción del volumen de agua residual generado. Mientras un inodoro convencional consume entre 6 y 9 litros por descarga, los inodoros de vacío Optima 5s trabajan con únicamente 1,2 litros.

Esto permite multiplicar por cinco la capacidad útil de almacenamiento isotópico sin necesidad de ampliar la superficie de los tanques de retención. El resultado es una importante reducción del espacio técnico necesario en sótanos y salas de instalaciones, liberando metros cuadrados de alto valor para usos clínicos.

Bioseguridad activa y máxima estanqueidad

El sistema de vacío EVAC opera en presión negativa constante. Esto significa que el interior de la tubería trabaja a una presión inferior a la atmosférica, de modo que, ante una hipotética fisura o microfuga, el aire exterior entra en la tubería, imposibilitando físicamente la salida de aguas contaminadas hacia el edificio.

Además, el sistema de descarga por aspiración minimiza la generación de aerosoles bacterianos asociados a los inodoros gravitatorios tradicionales, reduciendo el riesgo de contaminación cruzada entre pacientes y personal sanitario.

La instalación se complementa con redes de tubería de alta densidad y diseño estanco conforme a la normativa UNE-EN 12109, garantizando elevados estándares de seguridad e higiene hospitalaria.

Flexibilidad constructiva y sostenibilidad

El saneamiento por presión negativa también aporta ventajas importantes en el diseño arquitectónico y la ejecución de obra:

  • Instalación por falso techo sin necesidad de pendientes gravitatorias.
  • Reducción de perforaciones y complejidad en forjados.
  • Uso de tuberías de pequeño diámetro (DN50 y DN65).
  • Menor número de bajantes verticales.
  • Mayor facilidad para futuras reformas o cambios de distribución hospitalaria.

A ello se suma una reducción muy significativa del consumo de agua potable, contribuyendo tanto al ahorro operativo del hospital como a la obtención de certificaciones ambientales como LEED o BREEAM.

En definitiva, la tecnología de presión negativa de Sewervac transforma el saneamiento hospitalario en una solución más segura, eficiente y preparada para las exigencias de la arquitectura sanitaria moderna.

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