Claves del vacío: Por qué los límites físicos definen las reglas del diseño

En los sistemas de transporte de fluidos por presión positiva (véase la impulsión tradicional de toda la vida), la lógica de diseño es flexible: si un proyecto requiere salvar una mayor distancia o una altura superior, basta con aumentar la capacidad del sistema mediante bombas presión de salida. Sin embargo, cuando pasamos al terreno del saneamiento por vacío, las reglas del juego cambian radicalmente porque dependen de un agente físico externo e incontrolable por parte de ningún proveedor: la presión atmosférica.

El límite infranqueable de los -0,7 bar

Independientemente del fabricante, marca o modelo de los equipos instalados en la central o estación de vacío, en la propia red de presión negativa no es posible generar un nivel superior de vacío a aproximadamente -0,7 bar. Si a este tope teórico le restamos las pérdidas de carga—tanto las estáticas (desniveles) como las dinámicas por fricción del flujo—, obtenemos la capacidad real disponible para el transporte.

De la depresión disponible al diseño hidráulico

Esta limitación natural condiciona por completo todo el diseño de la instalación, desde el perfil altimétrico hasta los diámetros nominales, las longitudes de los ramales y los caudales gestionados. Por esta razón técnica fundamental, un proveedor riguroso nunca debe dar una respuesta exacta y cerrada sobre la longitud máxima que puede alcanzar un sistema sin estudiar previamente las pérdidas de carga específicas del proyecto. Esta limitación no constituye un defecto del sistema, sino una consecuencia directa de las leyes de la física.

Luego, según comentado el margen de depresión disponible condicionará aspectos como:

  • El perfil altimétrico de toda la red de tuberías.
  • La selección de los diámetros nominales óptimos.
  • Las longitudes máximas de los ramales.
  • Los caudales máximos a gestionar en cada pozo.

Por todo ello, sería técnicamente irresponsable que un proveedor de sistemas de vacío, diese una distancia máxima alcanzable por el sistema, sin haber analizado en profundidad los perfiles del proyecto, además de las pérdidas provocadas por las canalizaciones.

Rigor técnico frente a promesas comerciales

Conocer el comportamiento real del vacío y sus limitaciones permite a los proyectistas y gestores evaluar con criterio técnico las propuestas del mercado. Desde Sewervac, apoyados en la experiencia de QUAVAC ® sabemos que un diseño profesional no se basa en promesas comerciales o fórmulas milagrosas, sino en un análisis hidráulico riguroso, el cálculo preciso de las pérdidas de carga y el respeto a los límites que impone la mecánica de fluidos

Para conocer más información acerca de los sistemas o su posible aplicación en cualquier proyecto envíe un correo a info@sewervac.es o haga clic aquí.